Dr. Mark Lusk, EPSJ team member, explains the emotional and psychological damage done to immigrant children when separated from their parents.

mark diario.jpg

By Mar Aveytia in El Diario de El Paso

El Paso— Mientras la Casa Blanca relaja la política de inmigración de ‘cero tolerancia’ que ha llevado a la separación forzada de las familias, los expertos médicos lanzan una alarma sobre el daño psicológico potencialmente irreparable que afectará de por vida a los niños que han sido encarcelados y separados de sus padres. 

"Entre los eventos más taumáticos que le pueden pasar a un niño se encuentran el abuso físico, sexual, y la separación de sus padres,” afirma el catedrático de la Universidad de Texas en El Paso, Mark Lusk.

Afectará vida de adultos el trauma de la separación

Esos efectos nocivos pueden provocar muchos cambios, desde depresión futura, ansiedad y trastorno de estrés postraumático (TEPT) hasta tendencias violentas, abuso de sustancias y dificultad para establecer relaciones más adelante.

“Cuando un menor no tiene ni idea de dónde están sus padres y ha sido alejado de su cariño y protección se genera un estrés tóxico, el más dañino que puede haber,” afirmó.

Agrega que cuando el estrés se convierte en algo dañino para la integridad de las personas se le llama “estrés tóxico” porque mina la habilidad de una persona (en este caso de los menores), de funcionar adecuadamente.

“Esto es particularmente nocivo para los niños porque aún no están desarrollados física y mentalmente, y no tienen capacidad intelectual desarrollada para entender o interpretar el trauma que les han infringido”, señaló.

Lusk dijo además que la separación de los menores de sus padres tendrá un efecto adverso en su vida de adultos. “El niño puede volverse resistente y pasa a ser una persona con miedo crónico, una ansiedad crónica, una depresión crónica y una inseguridad crónica de sí mismo y de la seguridad de su entorno”, afirmó.  Continue reading